MAÑANA
Mañana cuando el sol nos ilumine, buscaremos las caricias sin medida, por las noches que el amor nos cautive, y en vigilia continúe la vida. La oscuridad y sus sombras, será cómplice de aquel sortilegio, caricias que navegarán en penumbras, exaltados por el gran privilegio. Mañana la lluvia y el frío , tendrán un diferente sentido, abrigados y alejados del hastío, veremos nuestro sueño cumplido. Mañana no habrá pesares, brillará por siempre el futuro, en universos estelares, donde prima lo más cálido y puro... Susana E. Irigoite